Through the ILED Small Grants Programme, network members FECONAU (Peru) — established to defend the autonomy, culture and territories of Indigenous peoples in Ucayali in the face of extractive industries affecting the communities — and Lekil Lum (Mexico) — focused on strengthening community-led processes in Chiapas to promote food sovereignty and the rights of Mother Earth — have developed successful initiatives around the use and conservation of medicinal plants. Both initiatives emerged from witnessing the loss of cultural practices, ancestral knowledge and connections with the land. To counteract this loss and revitalise their identities, the communities decided to create shared spaces, such as botanical gardens and community gardens. These spaces serve as living classrooms dedicated to the recovery and propagation of native plants, promoting healthcare alongside respect for Mother Nature.

In Mexico, the initiative takes shape through workshops on medicinal plants, held directly in the community garden. During these sessions, participants discuss respect for Mother Earth and the importance of asking permission before harvesting the resources she provides. They also put their learning into practice, recovering and sharing the knowledge passed down by their grandmothers and grandfathers.
In Peru, the initiative takes shape through a community botanical garden that encourages the active participation of different generations. This space not only conserves plant species but also teaches all the traditional and technical aspects of the cultivation cycle. This includes topics such as soil preparation and selecting the most suitable location for planting. Older adults and knowledge holders from the community lead these activities, sharing their practical experience and spiritual knowledge with younger generations. Through these medicinal plant workshops and practices, it becomes clear that, beyond their therapeutic or medicinal uses, both initiatives recognise a deeper spiritual and cultural relationship with plants. These plants are also an integral part of the communities’ identity, collective memory and biocultural heritage.

In Mexico, plants are identified by the their traditional names, such as: tural leaves, guarumbo, tinte, de k’anal nich –tsajal nich, yacan k’ulub. In Peru, a workshop was held using the medicinal plant Múcura, which, in addition to its health benefits, is also known for its use in the traditional ritual known as Repoti.Preserving the living knowledge passed down by our grandmothers and grandfathers requires supporting and raising awareness of initiatives suchas those of FECONAU and Lekil Lum. In Mexico and Peru, every community garden and botanical garden reaffirms a profound truth: caring for medicinal plants means caring for the soul of our culture, for life itself, and for the Earth we call home.
*The Maya-Xinka communitarian feminist scholar, Lorena Cabnal (2010), uses the term body-territory to refer to the gendered interconnections between Indigenous bodies and lands, in her article, ‘Acercamiento a la Construcción de la Propuesta de Pensamiento Epistémico de las Mujeres Indígenas Feministas Comunitarias’.
Plantas medicinales: Dos miradas en un mismo enfoque para el cuidado del bienestar del cuerpo-territorio**
A través del Programa de Pequeñas Subvenciones de ILED, miembros de la red, FECONAU (Perú) —creada para defender la autonomía, cultura y territorios indígenas de Ucayali frente al extractivismo– y Lekil Lum (México) —enfocada en fortalecer los procesos comunitarios en Chiapas para promover la soberanía alimentaria y los derechos de la Madre Tierra— han desarrollado experiencias exitosas en torno al uso y la conservación de las plantas medicinales. Ambas iniciativas nacen del ser testigos de la pérdida de las prácticas culturales, los saberes ancestrales y la conexión con los territorios. Para contrarrestar esto y revitalizar sus identidades, estas comunidades decidieron crear espacios colectivos como jardines botánicos y huertos colectivos. Estos lugares funcionan como aulas vivas orientadas a la recuperación y reproducción de plantas nativas, promoviendo el cuidado de la salud de la mano con el respeto hacia la madre naturaleza.
En México, la experiencia se articula a través de talleres del conocimiento de plantas medicinales realizados directamente en el huerto colectivo. Durante este recorrido se habla del respeto hacia la madre Tierra, la importancia de pedir permiso al acudir sobre estos insumos que provee la madre Tierra, así como también se pone en práctica lo aprendido y se rescata y se comparte los conocimientos de los abuelos y las abuelas.
En Perú, la propuesta se materializa en un jardín botánico comunitario que convoca la participación activa de distintas generaciones. Este espacio no solo conserva las especies. Sino enseñar todo el ciclo técnico y tradicional de cultivo. Gracias a esto se abordan temas de preparación del suelo, selección del lugar adecuado para su siembra. Los adultos mayores y las personas sabias de la Comunidad lideran estos espacios compartiendo sus experiencias técnicas y conocimientos espirituales con las generaciones más jóvenes.A raíz de las prácticas y talleres sobre plantas medicinales Se comprende que, más allá del uso fitoterapéutico o medicinal, ambas experiencias coinciden en que la relación con las plantas medicinales abarca una dimensión más profunda en cuanto a su relación espiritual y cultural con las plantas, así como que ellas también forman parte de su identidad, su memoria y. Patrimonio biocultural de sus respectivas comunidades.
Por parte de México se reconocen plantas con sus nombres tradicionales como: Las hojas de tural, guarumbo, tinte, de k’anal nich –tsajal nich, yacan k’ulub. En Perú se realizó un taller utilizando la planta medicinal Múcura, que a parte de sus beneficios para la salud del cuerpo, también se caracteriza por su uso en el ritual tradicional conocido como Repoti.Preservar la memoria viva de nuestras abuelas y abuelos requiere apoyar y dar visibilidad a experiencias como las de FECONAU y Lekil Lum. En México y Perú cada huerto colectivo y

